Éste es un tema del que quisiera escribir algunos artículos y espero recibir respuestas de ustedes para poder difundir las vivencias de otros inmigrantes y así aprender a conocernos mejor a nosotros mismos, lo que nos dará una vida más placentera fuera de nuestro suelo natal.
La inmigración en sí es un tema “tabú” para nosotros los inmigrantes que nos hace sentir incómodo al analizarla y tratar de contestar la clásica pregunta “¿Valió la pena abandonar todo, vender la casa y venir a empezar de nuevo en un lugar en el que ni siquiera nos podemos comunicar?”. No sé, a medida que pasan los años y a pesar de que me fue bien aquí, me asombro de cómo pude tomar la decisión de emigrar (es como si fuera otra persona que lo hizo), si bien es cierto que debido a falta de información adecuada, la mayoría de los emigrantes pensamos en ir hacernos ricos y volver a casa antes de los cinco años…
Espero que nadie se ofenda con mis comentarios personales, pero un emigrante es una persona que por empezar está desconforme con su propio país y quiere mejorar su condición de vida, estimando que fuera del país natal será más fácil. El problema es que el inmigrante potencial antes de emigrar no sabe a ciencia cierta cómo le va a ir (excepto que tenga un familiar ya relocalizado que le ofrezca apoyo e información).
Muchas veces al ver como algunos inmigrantes luchan y se sacrifican tanto por abrirse camino, algunos nativos del nuevo país comentan “si éste inmigrante hubiera puesto el mismo sacrificio en su país seguro que le iría mejor que le va aquí”, lo que ellos no saben es que un inmigrante (al igual que Pizarro en Perú) quemó todas las naves y generalmente no puede regresar.
No sé cuántas cosas pueden afectar más profundamente a una persona que el hecho de emigrar, yo creo que debe ser tan drástico como ir a la guerra, estar preso o algo así.
No todos los inmigrantes vinimos bajo las mismas condiciones o del mismo país y por eso no hay dos inmigrantes iguales (a lo sumo pueden ser similares), entonces el efecto y las consecuencias de la inmigración es diferente en cada inmigrante.
La gran pregunta es: ¿Cómo se mide el logro de un inmigrante? Generalmente si le fue bien económicamente, visto desde afuera por otros se diría que a ése inmigrante le fue bien, pero sólo ése inmigrante sabe cómo le fue a él realmente cuando balancea sus logros materiales con los logros familiares y la angustia del desarraigo ocasionado por la separación con la familia, amigos, lugares comunes, etc. (que se sufre más al principio y por suerte va mermando con el tiempo y lo sufren menos los descendientes).
Los cambios personales al inmigrar y cambiar para adaptarse al nuevo país son tan importantes y tan radicales en la vida y en los sentimientos de una persona, que sólo se pueden enunciar pero no cuantificar, porque son absolutamente individuales y dependen entre otros factores de:
- Relación personal del inmigrante con su país natal y si puede regresar sin problemas
- Razones por las cuales decidió emigrar
- Parecido físico y cultural respecto al ciudadano promedio del nuevo país (lenguaje, etc.)
- Edad al emigrar
- Nivel educativo y económico para una mejor y más rápida adaptación
- Si está acompañado por su familia
- Cómo lo recibe el nuevo país y cuál es el futuro palpable
Experiencia Personal:
Voy a exponer mi experiencia personal luego de 20 años como inmigrante latino venido por suerte con una visa de trabajo, a un país anglosajón del primer mundo. Nunca antes había vivido fuera de Argentina excepto por vacaciones. Mi primer choque con la realidad en mi nueva vida como inmigrante comenzó abruptamente cuando al llegar, me presentaron a otros compatriotas que ya había venido 3 años antes en idénticas condiciones y uno de ellos me dijo: “Bienvenido al purgatorio… vas a sufrir bastante al comienzo, pero después con suerte serás casi el mismo que eras antes de venir acá”… ¡Que les parece el recibimiento!
A otros del grupo que vinimos al preguntarles cómo les iba y cómo se sentían en el nuevo país, me vendían la película… decían que les iba muy bien, que ya no les importaba la Argentina para nada, que por algo se habían ido y que desde que llegaron sólo tenían como patria a Norteamérica y colgaban la bandera americana en su lugar de trabajo y en su casa.
Yo me preguntaba: ¿Cómo se puede cambiar el sentimiento nacional tan rápido? y eso que ninguno era un perseguido político que tuvo que emigrar forzosamente… No me quedaba claro cómo alguien se puede sentir como un americano inmediatamente si ni siquiera hablábamos Inglés y necesitábamos del “close caption” para tratar de entender la televisión americana. En aquella época en TV sólo “Univisión” transmitía en español.
Yo preferí definirme a mí mismo como un “inmigrante económico” porque USA me ofrecía un trabajo legal y bien pago dentro de mi profesión, que me permitía vivir más cómodo y educar a mis hijos con un futuro mejor para la familia (al menos entonces).
De cualquier manera sigo sin poder contestar ¿soy de aquí o soy de allá? después de 20 años y con cuatro nietos americanos…
Bueno éste es el primer capítulo de mis comentarios acerca de la inmigración, les recuerdo que espero vuestros comentarios para publicarlos y poderlos discutir en éste medio. Muchas gracias.
Escritor: Luis Pugliese
Gráfica: Karla Casab







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